miércoles, 20 de octubre de 2010

21 de octubre de 1980

Primer entrenamiento de Bernardo Schuster en las instalaciones del Camp Nou.
El primer equipo dirigido por Kubala jugaba ese día en Colonia, equipo al que había comprado su pase el FC Barcelona después de la Eurocopa de Italia 1980, donde con tan sólo 20 años, dejó patente su técnica exquisita.
El alemán se ejercitó por la mañana a las órdenes de Antonio Torres acompañado en la práctica por Estella, Albadalejo y el Torito Zuviría.
Antes había sido examinado de forma exhaustiva por el Doctor Bestit y luego se ocupó de buscarse piso en Barcelona.
Hennes Weisweiler, ex entrenador del equipo culé y técnico del Colonia,  había pasado buenos informes de este espigado mediocampista antes de abandonar la Ciudad Condal.

martes, 19 de octubre de 2010

20 de octubre

Un día como hoy de 1987 Jorge Alberto Valdano juraba fidelidad al Rey, a la Constitución y a sus leyes en el Registro Civil de Madrid ante la juez María de Prado Villanueva.

Un año después, dos delincuentes comunes ataviados con pasamontañas accedieron a las oficinas del RC Celta en el Estadio de Balaídos. Joaquín Fernández Santomé, Quinocho, gerente del club, ex jugador y personaje reconocido en la sociedad viguesa intentó evitar el asalto lanzando un cenicero contra los agresores, pero uno de ellos se abalanzó sobre él y le asestó varias puñaladas al corazón, una de las cuales acabó de forma casi instantánea con su vida.

Pero el hecho más noticiable de este día ocurrió en Argentina, en el campo de La Paternal, donde por el Metropolitano de 1976 se enfrentaron Argentinos Juniors y Talleres de Córdoba. Avanzada la segunda parte debutaba con el primer plantel de Villa Mitre Diego Armando Maradona.
Faltaban diez días para que hiciera los dieciséis años y saltó al tapete precisamente con ese dorsal cosido a la colorada del Bicho.
Esa tarde, que fue toda miércoles, empezaron a contar fechas en la historia del fútbol contemporáneo.

‎19 de octubre de 1983

El Athletic Club de Javier Clemente visita Anfield en la segunda ronda de la Copa de Europa arrancando un empate sin goles que daba esperanzas a los leones para la vuelta en San Mamés.
Quince días después, un gol de Ian Rush sobre la tímida salida de Zubizarreta, convirtió la Catedral en un funeral.
Eran otros tiempos, y el Pool alzaría la copa de las orejas en Roma al tumbar en la tanda de penalties a los anfitriones.
En aquella final ingresó en el 94´ Michael Robinson en lugar de Kenny Dalglish.
Allí nació el odio entre ingleses e italianos que se concretaría un año después en Heysel.