viernes, 17 de septiembre de 2010

15 de septiembre de 1995

Día luctuoso en el mundo del balompié:

Un fallo vascular apaga la luz del mejor delantero centro de la historia del AC Milan, (aunque no lo incluyan en su Hall of Fame) el implacable "bombero" sueco Gunnar Nordhal.

Mientras, al otro lado del Atlántico, un siniestro de tráfico corta el aire a uno de los mejores interiores zurdos que han visto los campos españoles, José Guimaraes "Dirceu", recordadísimo a orillas del Manzanares y que recién había colgado las botas de juego.

sábado, 4 de septiembre de 2010

S.D. Narcea: Temporada 1963-1964 (I)

Equipo de futbol de Cangas del Narcea antes de federarse en Junio de 1963. De izquierda a derecha; Arriba: Galleguín, Mauro Corolo, Puli, Benito Corolo, Frailín, Alfredo; Abajo: Jose Gayón, Angel Dupont, Pin Habanero, Antón el Bonito, Fontaniella y Ete.
Recuerdo que leyendo algunas referencias a la S.D. Narcea en Cachinos de Cangas Manolo Román se lamentaba de la poca documentación que existe de nuestro club en las hemerotecas. A mí me había pasado algo similar al intentar llenar de contenido un artículo sobre Chichi y por suerte La Maniega me ayudó a salir del paso.
Pero como me seguía picando la curiosidad, seguí buceando por el mundo virtual y hallé en las suculentas páginas de El Eco de Luarca unos cuantos datos de los primeros pasos federados de la Sociedad Deportiva Narcea en el Campeonato Territorial del Occidente de la temporada 1963-1964, también llamado Segunda Regional y que ya entonces no difería mucho de cualquier grupo en el que compiten actualmente los equipos de mayores y pequeños de la zona norte y sur del occidente de Asturias que transitan por esta categoría.
Ese curso fueron de la partida junto a los cangueses los primeros planteles del Barcia, Navia, Trevías, Puerto de Vega, Boal, Tapia, Barres, Marino de Figueras, Vegadeo, La Caridad, Villapedre, Andés, Otur y Espinense de La Espina, que también debutaba en competición regulada.
Para impartir justicia en los partidos fueron designados por la Federación Asturiana de Fútbol colegiados de Luarca (6), Tapia (1), Castropol (1), Ribadeo (1) y de Villuir (1).
Para los encuentros a celebrar en La Espina y Cangas del Narcea, y dada la distancia que separa esta zona de los nuevos clubs, los árbitros qué juzgarán habrán de ser de la zona central, Oviedo, con la que además tienen muy buena comunicación.
La primera fecha en la que se jugaron partidos fue el 15 de septiembre de 1963, aunque el Narcea no haría su estreno oficial hasta la semana siguiente en el Campo de La Vega enfrentándose al Vegadeo al que derrotaría por tres goles a dos y donde una vez más quedó de manifiesto la peculiaridad de nuestra villa.
La inauguración de la competición, si bien fue un éxito completo en cuanto a lo de la asistencia de público se refiere, no lo fue ni mucho menos en cuanto a lo demás. Empecemos porque el árbitro que estaba designado por la Federación, no se dignó asistir a juzgar el encuentro por lo que hubieron de ponerse de acuerdo los delegados de ambos equipos, a fin de que el partido fuese dirigido por un árbitro de la localidad.
Es evidente que las comunicaciones con la capital no eran todo lo exquisitas que presumían los editores del diario independiente luarqués y el partido finalmente no se consideró válido para los organismos y hubo de repetirse más adelante con victoria nuevamente de los nuestros.
En lo meramente deportivo el encuentro, si bien fue emocionante en los finales del mismo, fue de una pobreza técnica por parte de ambos conjuntos que aburrió a la afición.
En la segunda jornada el Narcea acudió a El Campón para verse las caras con el Puerto de Vega, y con el apoyo de numerosos seguidores de Cangas que portaban pancartas de apoyo al equipo, consiguió adelantarse en el marcador mediada la primera mitad pero la falta de condición física pasaría factura con el discurrir de los minutos a los hombres del veterano preparador ovetense Suárez Arias, y dos goles de Malaquías sirvieron a la postre para que los puntos se quedaran en el casillero de los propietarios del terreno.
En las semanas siguientes se celebraron en la villa nuevamente partidos y volvió a llenarse La Vega con la visita de La Caridad para ver la goleada local que se paró en el cuarto gol y la derrota ante el Barres por tres goles cinco.
Ese revés como local hizo daño al equipo de Suárez Arias que el domingo siguiente caería con estrépito en San Miguel ante el Trevías por ocho goles a uno.
Y por fin llegaba el esperado derbi ante los vecinos de La Espina. El encuentro no fue ni bueno ni malo, hubo de todo. Con empate a uno en la parte primera, y empate a dos hasta casi el final en que, a solo cuatro minutos marcaron el tanto de la victoria los de casa.

(continuará…)

jueves, 2 de septiembre de 2010

futbolycojones.com: El Abuelo

La semana pasada me tocó ir de faena por Cantabria y en una taberna al lado de Torrelavega encontré al medio volante zurdo que andaba buscando para futbolycojones.com.
Resulta que hice un alto para comprar pitillos y entré en una tasca que se conoce que no era muy frecuentada en días de labor.
El paisano que había detrás de la barra, al ver a un forastero entrar al local, empezó a dar bandazos detrás del mostrador sin ton ni son poseído por no sé qué nervios repentinos, a pasar la bayeta por donde estaba más seco que la mojama, a mirar arriba y abajo yendo de un extremo a otro…
Cuando me giré y observé aquella especie de baile de San Vito no pude evitar que se me escapara una sonrisa y me acordé de un jugador que también se desplazaba sin mucho criterio por la línea divisoria bien entrados los ochenta. Pero es que para más inri el fulano era clavadito, clavadito, al futbolista más repetido en la historia de las colecciones de cromos editadas hasta la fecha en España.
Lucía calva deslumbrante, bigote mostachón y un poblado entrecejo al más puro estilo Agustín Abadía Plana, "el abuelo", el Tato Abadía del legendario CD Logroñés, el centrocampista todoterreno que nunca supo lo que era usar canilleras.
Allí mismo le hice la ficha para que volviera a sudar la camiseta y empapar el bigote como lo había hecho en el barrizal de Las Gaunas tantas y tantas tardes gloriosas.
No hablamos de derechos de imagen, él mismo quiso de buena gana saltarse ese punto del contrato.
Le ilusionaba volver a sonar y volver a repetirse más que el ajo en los sobres de esta temporada.
Después hablamos de los dos goles que hizo una tarde de abril en el Santiago Bernabéu para empatar sobre la bocina un partido que los Lopetegui, Eraña, García Pitarch e Iturrino perdían por 2-0, de la cara de pánfilo que se le quedó a Mendoza en el palco de La Castellana, del Atleti, del Compostela y de muchas de esas anécdotas que puede contar un tipo que colgó las botas a los treinta y seis años.
Ese año de 1993 por la capital le apodaron "el gafe", pues aparte de la doble anotación en la Casa Blanca, también hizo diana en las visitas al Manzanares y a Vallecas.
Por cierto, si alguien quiere cambiar estampitas futboleras, todavía tengo por casa más de trescientos abadías.